Descubrir Europa
ONG italianas: luces y sombras de la política de desarrollo de Italia
La fundación que aúna los esfuerzos de la mayoría de las ONG de desarrollo italianas se creó en el año 2000 y está presente en la mayoría de países africanos. Sergio Marelli, responsable de las operaciones italianas y director de su componente principal, la FOCSIV (Federación de Organizaciones Cristianas para el Servicio Internacional Voluntario), nos ha permitido descubrir el dinamismo de sus organizaciones miembros y sus relaciones con las autoridades regionales y federales italianas. Para él, la política italiana de desarrollo es una mezcla de luces y sombras.
© Hegel Goutier
163 organizaciones conforman la plataforma italiana de ONG de desarrollo, con África como principal centro de interés. La FOCSIV es por sí misma una organización que acoge a 64 asociaciones con un total de 70.000 miembros y está presente en 84 países a través de 500 proyectos diferentes. Sin embargo, debido a la preferencia de la organización por los proyectos gestionados por los propios beneficiarios, sólo cuenta con 500 miembros sobre el terreno, subraya el director.
“Las situaciones – explica Marelli – que han dado los mejores resultados son aquellas en las que más participan los beneficiarios, especialmente en áreas en las que las instituciones internacionales reconocen que dicha participación es el elemento que más apoyo debe recibir. Los países del sur tienen toda la capacidad y formación necesarias para asegurar su propio desarrollo, por lo que el viejo concepto de asistencia técnica ha quedado atrás. Lo que debemos hacer es fomentar una forma de apoyo orientada a erradicar las principales causas de injusticia, que son la raíz de muchos de los problemas”.
El gobierno italiano está en una situación de luces y sombras. “Vamos a ser positivos y empecemos por las luces. El Ministro de Asuntos Exteriores, Franco Frattini, ha aceptado nuestra propuesta de celebrar reuniones frecuentes con las ONG para tratar los puntos de su agenda importantes para nosotros. Así, acabamos de acordar una consulta sobre la revisión a medio plazo de la OCDE, hemos tenido una reunión sobre el programa trienal de la cooperación al desarrollo italiana, tenemos asiduas conversaciones con el ministro y gozamos de muy buenas relaciones con el Consejo de Ministros con vistas a la preparación de la presidencia italiana del G8.
La parte de las sombras surge de la decisión del gobierno de recortar la ayuda al desarrollo en un 56% del presupuesto nacional de este año, un recorte respecto a 2008 que equivale al 0,2% del producto interior bruto (PIB) italiano. Nuestro ministro de economía sigue haciendo oídos sordos a nuestras peticiones. Hemos solicitado varias reuniones por distintos medios, entre ellas una carta abierta publicada en los principales periódicos económicos del país. Hasta le hemos pedido al arzobispo Desmond Tutu que le escriba… sin resultado.”
Las ONG italianas temen igualmente que la descentralización de la política de cooperación al desarrollo llevada a cabo actualmente en Italia desemboque en una “balcanización” del proceso, con un total de 26 ministerios regionales, “cada uno con su propia porción de política de cooperación al desarrollo”, en perjuicio de un trabajo conjunto en una sola red.



